29N · generales · dom 29 novfaltan 26 días

Marta Madrenas i MirJunts

Diputada

«Y esto la sociedad ya lo ha entendido y hace mucho tiempo que lo vemos en familias, en grupos de amigos, en cenas, en celebraciones. Hoy ya es absolutamente habitual decidir antes quién va a conducir y quién no va a beber. Y lo vemos especialmente entre los jóvenes, que se han incorporado a la conducción con unos hábitos muy diferentes -de hecho, mucho mejores- a los de las generaciones anteriores, a los de mi generación, la nuestra. Este es un cambio que no ha impuesto ninguna ley, es un cambio cultural que la sociedad ya ha hecho suyo. Y creo que es importante decirlo, porque hay que saber reconocerlo ante una ciudadanía responsable, madura y consciente de las consecuencias que van a tener sus actos frente a terceros, porque conducir -todos lo sabemos- comporta una enorme responsabilidad. Cuando nos ponemos tras el volante, tenemos entre las manos una máquina de más de mil kilos capaz de circular a una velocidad enorme y capaz también de matar. Y desde ese momento nuestras decisiones ya no afectan solo a nuestra vida, a la vida del conductor; también afectan a la vida de las personas que viajan con nosotros y a la de todos aquellos con los que compartimos la carretera, con quienes coincidimos en la carretera. Y aquí es donde la libertad individual tiene que encontrar un límite.»

Fragmento 5 de 7 de esta intervención.

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