Marta Madrenas i MirJunts
Diputada
«En una sociedad libre, obviamente, cada uno puede decidir si consume o si no quiere consumir alcohol, pero la libertad individual no puede significar trasladar a los demás un riesgo que era evitable. La libertad de uno no puede convertirse en inseguridad para los demás. Y eso es convivencia, eso es responsabilidad, eso es ciudadanía madura. Y si antes de obtener un carné de conducir nos exigen que sepamos conducir, que conozcamos las normas, que hayamos practicado, que demostremos unas aptitudes mínimas, es coherente que, una vez obtenido, exijamos que ese conductor preserve también esas capacidades intactas cuando se pone frente al volante. Por eso, compartimos el objetivo de esta proposición. De hecho, no es una posición nueva, ya dimos apoyo a la reducción en la anterior tramitación. Ahora bien, durante la tramitación es cierto que habrá algunas pequeñas cuestiones que probablemente habrá que corregir. Ya hablaremos de ello. Posiblemente, no tiene demasiado sentido que se baje la tasa y que, al mismo tiempo, determinados conductores más sensibles, como los noveles o los profesionales, con esa misma conducta acaben perdiendo menos puntos de los que perderían ahora. No sé, ¿será un error quizá? No sabemos si hay que corregirlo porque, sobre todo en el caso de los conductores profesionales, que tienen interiorizado que. Obviamente. no pueden conducir bajo los efectos del alcohol, especialmente cuando llevan pasajeros, pasan muchas horas en las carreteras; por lo tanto, no tiene sentido que ahora la sanción sea menor de lo que era hasta hoy. Lo que también tenemos que revisar durante la tramitación son otros aspectos que quizás van en una dirección distinta a la que marca la Unión Europea, pero son pequeñas revisiones.»
Fragmento 6 de 7 de esta intervención.