Inés Granollers CunilleraERC
Diputada
«Ahora bien, de esto hay que hablar con normalidad y sin criminalizar a nadie, porque nuestra sociedad celebra: nos gusta encontrarnos con los amigos y tomarnos el aperitivo el domingo con un vermú; cenar en una terraza en verano y tomarnos una copa con un amigo; celebrar un cumpleaños, una verbena y tomarnos una copa de cava. Esa es nuestra vida social. No se trata de prohibir esos hábitos, sino de poner una línea muy clara entre disfrutar y conducir. Y, sobre todo, hay que entender que cuando nos ponemos al volante no asumimos solo nosotros el riesgo, también ponemos en riesgo a aquellas personas que comparten en ese momento la carretera. Por lo tanto, el debate no es si podemos o no celebrar, si podemos tomar una copa de cerveza o una copa de cava. El debate es ¿qué hacemos cuando después hay que conducir? Y aquí tenemos que ser claros: si vamos a conducir, el alcohol no ocupa lugar. ¿Tiene sentido reducir la tasa de alcoholemia? No podemos hacer como con las drogas, no hay una tasa, o eres positivo o negativo.»
Fragmento 7 de 11 de esta intervención.