José María Figaredo Álvarez-SalaVox
Diputado
«Mientras ustedes pretenden que para los suyos todo valga, todo esté permitido y todo quede amparado bajo la libertad de expresión, para los contrarios todo debe quedar prohibido. (La señora presidenta ocupa la Presidencia). Lo hemos visto estos días en Ferraz: manifestaciones pacíficas (rumores) en las que personas de avanzada edad fueron gaseadas por el mero hecho de deambular por las calles. Lo vemos cuando ustedes se rasgan las vestiduras porque, de repente, una persona está rezando un rosario por la calle; eso a ustedes les parece una gravísima ofensa. O cuando, por ejemplo, una persona decide rezar ante una clínica abortiva; eso a ustedes les parece un auténtico crimen y un delito digno de ser castigado con una ley específica para prohibirlo. (Rumores.-Aplausos). Y eso lo dicen ustedes. Es decir, al adversario, la cárcel y a los míos, barra libre. Ese es el problema, señor Santiago, en el que se encuentra ahora mezclado el Partido Socialista. Porque están ustedes colaborando para convertir España en una democracia sesgada a la izquierda, incluso camino de una dictadura ideológica, en la cual solo se permitan las expresiones de uno de los bandos, de una de las ideologías, y a los contrarios se les tenga absolutamente proscritos, tanto en las calles como en los medios de comunicación. Están ustedes al final pactando y siguiendo la línea de aquellos cuyo único objetivo es subvertir el orden público, cambiar el régimen y crear uno nuevo en el cual ustedes tengan todo el poder omnímodo del Estado. Por eso, van poco a poco secuestrando cada una de las instituciones del Estado, precisamente para garantizar este fin, que no es otro, al final, que el de amordazar a la oposición.»
Fragmento 3 de 4 de esta intervención.