Laura Vergara RománSumar
Diputada
«Conviene dejar algo muy claro: esta reforma no va contra nadie. No va contra el mundo rural, no va contra nuestras cooperativas, no va contra los productores de vino, de cerveza o de otras actividades agroalimentarias que forman parte de nuestro patrimonio económico, cultural y gastronómico. Va a favor de la responsabilidad, va a favor de la seguridad, va a favor de que, cuando una persona decide ponerse al volante, lo haga con todos sus sentidos puestos en proteger la vida, la de quienes comparten las vías. (Aplausos). Porque el mensaje de esta iniciativa no es prohibir ningún consumo; es no normalizar la mezcla entre consumo y conducción. Y eso es compatible con defender a nuestro sector agroalimentario, con apoyar su producción y con seguir impulsando políticas agrarias que garanticen el futuro del campo y de quienes viven de él. La inmensa mayoría de las personas que producen vino en nuestro país saben perfectamente que disfrutar de un producto de calidad y conducir son decisiones que deben producirse en momentos distintos. Señorías, los datos son contundentes: más del 33 % de las personas conductoras fallecidas en siniestros de tráfico presentaban alcohol en sangre. Además, incluso consumos relativamente bajos incrementan el riesgo de sufrir un accidente grave o mortal. Por eso, esta propuesta conecta con las recomendaciones de organismos especializados, de la estrategia conocida como Visión Cero. Y precisamente desde esa visión, queremos señalar que esta medida es necesaria, aunque no suficiente; hay que seguir trabajando.»
Fragmento 2 de 4 de esta intervención.