Juan Antonio González GraciaPSOE
Diputado
«En el siglo XIX, Benito Pérez Galdós, en sus Episodios Nacionales, retrató este país. En ese retrato aparecían dos almas de la derecha del siglo XIX: por un lado, había una derecha liberal, abierta a la razón y con ciertas aspiraciones europeístas; por otro lado, existía una derecha fanática, absolutista e intransigente, lo que algunos denominaron el garrulismo de derechas. Dos siglos después, no ha cambiado mucho la derecha patria: sigue con las dos almas. El problema, la tragedia, es que en estos momentos una se ha impuesto a la otra, y el señor Feijóo ha decidido que el garrulismo domine la acción del principal partido de la oposición. (Aplausos). Por eso el señor Tellado se convirtió en el máximo lacayo, porque a su vez es el representante máximo del garrulismo de derechas en España que, un día sí y otro también, incendia la convivencia entre españoles. Decía el bueno de don Antonio Machado que es propio de aquellas mentes estrechas embestir contra todo aquello que no les cabe en la cabeza. Y esto es precisamente lo que hace el garrulismo de derechas: como no les cabe en la cabeza que gente progresista pueda gobernar, ¿qué hacen? Embestir todo el día. El PP actual no piensa, embiste. A lo largo de la legislatura se han traído a esta Cámara muchos proyectos, muchos decretos leyes para mejorar la vida de los españoles y de las españolas, y ustedes, con su garrulismo de derechas, no han movido ni un solo dedo para apoyarlos. El fanatismo les ciega; por eso no piensan, embisten. Embisten, señorías del Partido Popular, cuando una diputada de su partido -que tendría, por cierto, que haber dimitido ya- se presenta con un bote de gas pimienta en este hemiciclo y se arma el caos, teniendo que ser tratadas por sanitarios y llevadas al hospital varias personas, mientras ustedes aplaudían a rabiar. Embisten, señorías del Partido Popular, cuando se trae un tratado de buena vecindad entre España y Francia y ustedes votan en contra. ¿En qué lógica entra que el principal partido de la oposición se oponga a un tratado de buena vecindad con Francia? La intransigencia, el fanatismo y el garrulismo les pierden, señorías del Partido Popular. Su lealtad a España solamente la ejercen cuando pueden mangonear a este país y, si ustedes no gobiernan, se convierte en su peor enemigo. Somos conscientes de que no van a echar ni una sola mano con el problema en Ceuta, con la vivienda o con la crisis climática, porque ustedes van a utilizar para desestabilizar España a las comunidades autónomas, al Senado y a todo aquel que pueda. Solamente les vamos a señalar lo que piensan millones de españoles y miles de socialistas y que dijo Marcelino Camacho: Ni nos domaron, ni nos doblaron, ni nos van a domesticar. Siempre hay una España que se levanta pensando en un futuro de progreso, en un futuro mejor. Muchas gracias. (Aplausos).»
Fragmento 3 de 3 de esta intervención.