Júlia Boada DanésSumar
Diputada
«Ante esta situación, en SUMAR lo tenemos clarísimo. Primero -ya lo dijo mi compañero Manuel Lago en esta tribuna hace quince días-, el Gobierno tiene que intervenir el mercado estableciendo un precio máximo de la gasolina y del gasóleo, como ya hacemos con el precio de la bombona de butano. La avaricia de la industria petrolera se combate con ambición política. Hay que establecer un precio máximo, regulado por el Gobierno, para evitar el empobrecimiento de la sociedad española; hay que topar los precios, como ya han hecho otros Estados y como, de hecho, también ha explicado mi compañero Carlos Martín. Segundo, tenemos que ponernos las pilas para conseguir la neutralidad climática y dejar de depender de los combustibles fósiles que contaminan nuestras vidas, y de los matones como Trump, que ignoran la legalidad internacional de la que nos hemos dotado como Estados. Y esto, señorías, de hecho, es una cuestión de justicia social y justicia climática. Es hora de tasar los beneficios caídos del cielo de estas multinacionales. Toca recuperar aquel impuesto de 2023 y de 2024 que impulsó el Gobierno de coalición para gravar de forma extraordinaria los ingresos de las grandes compañías del sector energético. Se recaudaron más de 2000 millones de euros anuales para financiar medidas anticrisis para las familias.»
Fragmento 2 de 4 de esta intervención.