Patricia Rodríguez CallejaPP
Diputada
«Gracias. Hagamos un repaso juntas, señora ministra. Quizás se sienta usted orgullosa de sacar agresores sexuales a la calle gracias a su ley del solo sí es sí o ¿se siente orgullosa del contrato de las pulseras, ese que debía servir para proteger a las mujeres y que las ha dejado abandonadas? Así lo recoge, por cierto, recientemente el informe del Tribunal de Cuentas, que es demoledor, denunciando todas sus deficiencias e irregularidades que, por cierto, usted conocía y se calló. Sobre su gestión en Ceuta no ha dicho nada. Dígame, ¿se siente orgullosa de que las mujeres ceutíes tengan que ir acompañadas al trabajo? ¿De que las jóvenes y las niñas no puedan hacer vida normal porque tienen miedo y se sienten desprotegidas? Conteste si se siente orgullosa de que en la ciudad de Ceuta se acumulen por decenas las diligencias por agresiones sexuales en un solo mes, por no hablar de las niñas brutalmente violadas que no denuncian, señora ministra. Dígame si se siente orgullosa de que las menores inmigrantes, después de haber quedado atrapadas en una crisis provocada por una invasión desde Marruecos, puedan estar siendo víctimas de redes de explotación sexual. Parece ser -escúcheme bien- que las recogen de sus campamentos, esos donde dice usted que están seguras, y se las llevan a domicilios particulares para ser prostituidas por 20 euros. ¿Sabe usted algo de esto, señora ministra? (Aplausos). ¿Sabe lo que le pasa? Que usted ni sabe ni quiere saber. Porque resulta que usted tampoco sabe nada de cómo las cloacas de su partido contactaron con el clan de Badajoz para amedrentar a una mujer, a la juez Biedma, simplemente por hacer su trabajo. De este caso no ha dicho usted ni una sola palabra, ¿no le da vergüenza? (Rumores). Pero eso sí, el Gobierno sale en tromba, con usted a la cabeza, para empatizar y mostrar sororidad con la pentaimputada mujer del presidente. Perdón, que ahora, según el superhéroe, hay que llamarla Begoña Gómez, como si se tratara de personas distintas. Pero ¿qué broma es esta? ¡Cuánta hipocresía, cuánto machismo y cuánto sectarismo! Pero ya queda menos para terminar con su feminismo de eslogan y pancarta. Pronto llegará un Gobierno de gestión, que realmente se preocupe por la seguridad de las mujeres y no se preocupe solo por la seguridad de la mujer del '1'. (Aplausos).»