Eduard Pujol BonellJunts
Diputado
«Presidenta Armengol, gracias. Señoras y señores diputados, buenas tardes. Hoy debatimos sobre la libertad de expresión y los límites de un derecho fundamental que se defiende y se practica cada día. Hace una semana, aquí mismo, les decíamos que el Estado tiene que limpiar a fondo, que no se puede embadurnar más, y hoy, para hablar de la libertad de expresión, recordemos que la democracia es una actitud que lo debería impregnar todo y siempre. Pero los tiempos -¡Ay, los tiempos!- son difíciles. En Europa soplan malos vientos para la libertad de expresión, y en el Reino de España, también. Si hacemos memoria, el PP no encontró ninguna urna del 1 de octubre, y una parte del Estado oscuro y profundo todavía no lo ha digerido. Al mismo tiempo, el PSOE -sí, sí, el PSOE- se equivocó votando el 155. ¡Qué craso error! Entonces, en aquel momento, en lugar de pensar que el PSOE había ido a la derecha -que fue hacia la derecha-, muchos hicieron ver que el carril de la derecha había quedado vacío. A partir de ahí, la historia, desgraciadamente, es conocida: en España, el sistema de partidos, damas y caballeros diputados, se obstinó en ir contra las rocas. Llegada de VOX, neofranquismo; hoy -no está mal, qué festival de nostalgia-, intento de retroceso de derechos y de libertades.»
Fragmento 5 de 9 de esta intervención.