Isaura Leal FernándezPSOE
Diputada
«Gracias, presidenta. El Pleno de esta Cámara vuelve a debatir, como sucediera en la pasada legislatura, sobre una de las condiciones claves en el desarrollo individual, uno de los fundamentos esenciales de la sociedad democrática: la libertad de expresión; una libertad de expresión que contribuye a la construcción y fortalecimiento de un Estado democrático. Como ya señalaron las Cortes de Cádiz, la libertad de comunicar las propias opiniones es algo consustancial a la democracia por ser un freno en sí mismo a la arbitrariedad de los que gobiernan, porque así resulta de los valores de libertad y de pluralismo político. Nuestra Constitución protege en el artículo 20 la libertad de expresión, que tiene por objeto nuestros pensamientos, ideas y opiniones. Ahora bien, las libertades de expresión e información de ningún modo son derechos absolutos. Ambas tienen una serie de límites derivados, como sucede con la veracidad o como se produce cuando hay una colisión con otros derechos fundamentales. El propio apartado 4 del artículo 20 de nuestra Constitución establece límites expresos a estas libertades, citando, entre otros, el respeto a los derechos fundamentales, el derecho al honor, a la intimidad, a la propia imagen y a la protección de la infancia y de la juventud.»
Fragmento 1 de 5 de esta intervención.