29N · generales · dom 29 novfaltan 26 días

Carlos Hernández QueroVox

Diputado

«Vamos a Cataluña, la niña bonita de sus experimentos. Lo que ellos quieren embutir, llevan haciéndolo ahí un montón de años. En Cataluña, desde 2021, un descenso de la oferta del 36 %; en Barcelona, del 46 %, y el precio del metro cuadrado no para de subir. Dos mil visitas, dos mil llamadas hubo la semana pasada en la primera hora de anuncio de un piso. ¿Dos mil llamadas les parece una señal de un mercado inmobiliario saludable? No sé. ¿Se lo parece? Tal vez, ¿eh? Porque es que esto también es sencillo de explicar: si limitas los precios, las mejores unidades salen del mercado y lo que sucede es que nos quedamos con las más antiguas, con las más pequeñas, con los interiores, con las casas sin ascensor, con las casas que requieren reparación y mantenimiento, con las más lóbregas. Y, encima, suben, se pegan al tope. Han sido ustedes como una auténtica plaga para los jóvenes, para las familias y para la vivienda. (Aplausos). Y en lugar de cambiar de rumbo, nos dicen que para curar al enfermo hace falta incrementar la dosis de veneno. No saben realmente lo ridículos que suenan. Vienen aquí con el pecho henchido hablando como si fueran revolucionarios de cartón piedra, pensando que le están metiendo el dedo en el ojo al malvado casero, y les están metiendo el dedo en el ojo a todas esas personas que llevan meses buscando piso y que no lo encuentran, a esa pareja que tiene 28 o 30 años y que lleva meses buscando piso, que su sueldo es justito y que no está encontrando piso. A esa gente le están diciendo: usted nunca va a encontrar casa. A una madre divorciada con niños, que nadie quiere meter dentro de su casa, a esa gente le están diciendo: usted va a ser para siempre una descartada del mercado de alquiler. (Aplausos). Y es que ahí es donde está la partida: en qué pasa con los millones de personas que están fuera, con los millones de personas que están fuera del mercado. ¿Qué les están diciendo? Que nunca van a entrar a ese mercado. Y la prueba de que no se enteran ni del NODO es que, además, combinan todo esto con una ensalada de medidas de subsidio a la demanda, que en un contexto de oferta rígida solamente sirve para encarecer los precios. Dicen: 50 000 euros para comprar una vivienda. ¿Pues qué narices va a pasar? Que van a costar 50 000 euros más las casas. ¡Por Dios, es que es básico! Pues nada, da exactamente igual. (Aplausos).»

Fragmento 4 de 6 de esta intervención.

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