Pablo BustinduySumar
Ministro de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030
«Y dicen: ¡Qué barbaridad! ¡Qué barbaridad que si el casero quiere echar a una familia a la calle sin tener una justificación para ello, la va a tener que indemnizar! Es que imagínense, imagínense que fuera esta gente la que tuviera que hacer la legislación laboral a día de hoy. Dirían exactamente lo mismo: ¡Qué escándalo, un empresario va a tener que indemnizar a un trabajador por despedirle sin motivo! Imagínense que lo tuvieran que hacer hoy. Pero es que imagínense que fuera esta gente la que tuviera que construir hoy un sistema público de educación, de sanidad o de pensiones. Pero si lo dicen abiertamente: los jubilados y las jubiladas de este país son la principal amenaza económica que tenemos. ¡Votaron en contra de la actualización de las pensiones! ¿Por qué? Porque son el enemigo, ¿no? Pero es que culpar al migrante, culpar a los jubilados, culpar a la izquierda, culpar a lo que haga falta es una manera de distraer la atención sobre lo que hacen, que es, permanentemente, blindar los intereses de la oligarquía, servir a los de arriba y traicionar a la clase trabajadora. ¡Si es que es lo que hacen siempre! (Aplausos). ¡Son parásitos: viven de paguitas! Una familia que cobra 525 euros del ingreso mínimo vital vive de paguitas. Un jubilado que después de toda la vida trabajando tiene su pensión es una amenaza a las cuentas públicas, ¿verdad? Sin embargo, alguien que ha heredado siete pisos y vive de eso sin pegar palo al agua, ese es un empresario, ¿verdad? A ese sí le defendemos. ¡Qué hipocresía! ¡Qué hipocresía y qué traición al pueblo!»
Fragmento 7 de 8 de esta intervención.