José María Figaredo Álvarez-SalaVox
Diputado
«Muchas gracias, presidenta. De lo que ha dicho el ministro, al final, se concluye una cuestión: es evidente que estos decretos, si son aprobados finalmente, van a suponer un auténtico desastre para el arrendamiento de vivienda en España. Nadie va a conseguir alquilar una casa en España si estos decretos son aprobados. Los únicos que van a obtener beneficios son los grandes fondos de inversión, que, hoy, representan prácticamente un 5 % del alquiler total en España, a los que, precisamente, este Gobierno ha beneficiado en acciones muy concretas, muy específicas, cuando les han pedido que vengan a España con condiciones más beneficiosas que las que tienen los particulares para invertir en vivienda. Y eso lo ha hecho, precisamente, este Gobierno. Dicho esto, señora presidenta y señores ministros, se preocupan ustedes mucho por cuestiones ficticias. Tratan ustedes de lanzar enemigos de paja para que los españoles se distraigan. Hablan ustedes de los fondos buitre, cuando, en realidad, son ustedes quienes les benefician, y cuando los fondos buitre no tienen un impacto real en el mercado del alquiler en España, como ustedes mismos reconocen. (Rumores). ¿Y para qué lo hacen? Lo hacen, precisamente, para distraer la atención de los problemas reales de los españoles que no llegan a fin de mes; esos españoles, ochenta mil ceutíes que han sido desahuciados de su ciudad, que ya no pueden vivir en ella por una inseguridad brutal. Todos esos españoles que, por culpa de esa invasión migratoria que ustedes están promoviendo, ya no pueden vivir en España. (Rumores.-El señor ministro de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030, Bustinduy Amador, pronuncia palabras que no se perciben). Todas esas vidas truncadas que no solo no pueden acceder a la vivienda, sino que no pueden acceder a los colegios, no pueden acceder a los parques, no pueden acceder a las calles, que son atracados sistemáticamente en sus calles, y todo por culpa de la inseguridad que ustedes están trayendo a España; una inseguridad no solo jurídica, sino también física. Merecen ustedes sentarse en el banquillo y ser juzgados por los crímenes contra los españoles. Muchísimas gracias. (Aplausos.-Rumores).»