Montserrat Bassa CollERC
Diputada
«Todos sabemos que detrás de esta legislación está vuestro nacionalismo español, porque, en realidad, aquello que realmente os preocupa no es tanto si un jugador o una jugadora rechaza ir a jugar en la selección española sino que se sienta vasco, catalán o gallego, y no español. Es una manera de querer obligarles a ser españoles, lo queramos o no. De hecho, esta legislación es la versión deportiva de la ley Wert para españolizar a jugadoras -en lugar de a niños- por ley, y no por seducción. Efectivamente, ha habido deportistas que se han negado a jugar con la selección española por ser española, sí, pero todos conocemos a muchos deportistas independentistas que han jugado muy contentos también en la selección española, igual que hay otros a los que les da igual una bandera u otra y juegan con la selección que les corresponda porque lo que quieren es vivir competiciones internacionales en tanto que deportistas de élite. A nosotros, como demócratas, nos parece muy bien que cada uno piense lo que piense y elija lo que quiera hacer, porque resulta muy extraño el impacto que tendría en la prensa española que un jugador del Barça u hoy en día del Gerona dijera que no quiere jugar con la selección española porque es independentista; llenaría horas y horas de tertulias, programas y noticias en espacios mediáticos deportistas y no deportistas. En cambio, el entorno mediático y social independentista asume con naturalidad que un jugador independentista juegue en la selección española, de la misma manera que hay independentistas que quieren que gane la selección española y otros que queremos que pierda, y no pasa nada. Nosotros aceptamos plenamente la diversidad de nuestra sociedad. De hecho, yo misma tengo amigos independentistas que son del Real Madrid, y, como he dicho antes, no pasa nada.»
Fragmento 7 de 9 de esta intervención.