Josep Maria Cruset DomènechJunts
Diputado
«Es un Gobierno que se llena la boca de normalizar Cataluña, mientras ejecuta, año tras año, la mitad de los presupuestos en nuestra casa, nuestra tierra, y el doble en Madrid. Un Gobierno con unos servicios públicos absolutamente indignos para lo que pagamos en impuestos, con listas de espera inadmisibles, con ciudadanos que mueren esperando el pago de la dependencia, con trenes que se queman en la vía o descarrilan provocando decenas de muertos, con apagones eléctricos, como si viviéramos en el tercer mundo. Un Gobierno incapaz de defender las fronteras de Europa; un Gobierno donde PSOE, Esquerra, Comunes y el resto de los socios aplican políticas de extrema izquierda, regularizando a más de un millón de migrantes por la puerta de atrás, con un efecto llamada sin precedentes. Pero, eso sí, un Gobierno que asfixia a la clase media y trabajadora, recaudando ahora un 70 % más en impuestos que cuando ustedes llegaron hace solo ocho años; un Gobierno que ha destruido el mercado de la vivienda, convirtiéndolo en el primer problema de la gente; un Gobierno sin alma, que retrasó años la aprobación de nuestra Ley ELA y que ahora niega la prestación por cuidados a familias con hijos dependientes; un Gobierno corrupto hasta la médula, con decenas de imputados y cargos en prisión; un Gobierno que se atreve a acusar falsamente a los demás partidos de estar al servicio de según qué intereses, mientras que ustedes, en realidad, son los verdaderos fondos buitre. Si hay un inquilino que no paga, se le desahucia, dicen ustedes. Son un Gobierno sin ningún tipo de escrúpulos a la hora de abusar de esta institución, el Congreso, y del mandato popular que lo configuró, vetando directamente nuestras propuestas sin siquiera admitirlas a trámite y bloqueando nuestras leyes, como la de la lucha contra las okupaciones o la reforma integral de los autónomos, sin ningún tipo de explicaciones. O, como ahora mismo, utilizando la Diputación Permanente para alterar la composición del hemiciclo y aprobar aquello que el Pleno ya había rechazado, esto es alterando la composición del hemiciclo por la fuerza. ¿Ustedes son conscientes de lo que eso representa, del daño permanente que causarán a esta institución, de la autopista que dejan abierta para la extrema derecha en los próximos tiempos? Porque para detener a VOX hay que hacer buenas políticas y, sobre todo, hay que dejar de hacer el ridículo con fogueos que solo van contra Cataluña y contra la clase media y trabajadora, y que evitan los cambios que la gente necesita, como el traspaso de las competencias de inmigración. Por todo eso, ustedes son unos absolutos irresponsables.»
Fragmento 5 de 6 de esta intervención.