Montserrat Bassa CollERC
Diputada
«¿Por qué no ofertan ustedes también la diversidad y la libertad? ¿Quiénes son aquí los nacionalistas, ustedes o nosotros? En consecuencia, la obligación de acudir a la selección también es nacionalista, porque persigue obligar a los mejores jugadores y jugadoras para que España consiga ganar competiciones. Es una cuestión de prestigio, de honor, de orgullo, de lo que es vuestro nacionalismo, vamos, y vuestra visión impositiva, competitiva y heteropatriarcal del mundo también. Solo enmarcándolo debidamente aquí se puede entender que una figura como Rubiales llegase a ser presidente de la Federación Española de Fútbol. Y, aún peor, el beso no consentido solo fue la punta del iceberg de todo un proceso de acosos y abusos sexuales. Por eso, desde Esquerra Republicana de Cataluña reclamamos que sea necesaria una comisión de investigación para explorarlo y descubrirlo. Vayamos a subrayar solo algunos detalles. Unas jugadoras se niegan a ir a la selección española; de hecho, buena parte de las mejores jugadoras. Según la ley, habría que castigarlas. ¿Se las castigó? Si no se las castigó, ¿por qué no? ¿Qué habría pasado -escúchenme bien- si, en lugar de ser la selección femenina, hubiera sido la selección masculina? ¿Se habría permitido esa situación, sin una investigación más exhaustiva y sin que se depurasen responsabilidades? No solo se tapó el asunto, sino que la cultura machista sigue impune en la federación deportiva, hasta el punto de que, una vez que estalla a nivel internacional el caso Rubiales, tiene que ser cesado antes por la FIFA que por las propias instituciones españolas, o, lo que es peor, intentaron mantener a Rubiales en el cargo hasta que fue cesado por la presión feminista y la internacional. Pero es que todos aquellos que han sido cómplices de su cultura machista y los acosos que denunciaron las jugadoras, todos los que envolvieron y aplaudían mientras repetía 'no voy a dimitir' siguen en la federación. ¿Y tenemos que seguir obligando legalmente a las jugadoras a volver a un espacio que no es un entorno seguro, ante el peligro cierto de acoso laboral y sexual?, ¿o a las deportistas de élite que han tenido problemas de salud mental por la presión de las competiciones?»
Fragmento 8 de 9 de esta intervención.