Macarena Montesinos de MiguelPP
Diputada
«El Consell, a diferencia del Gobierno de Sánchez, ha movilizado ya 4412 millones de euros para la recuperación. La mayor parte corresponde a ayudas directas a personas y empresas, a la reconstrucción territorial, ambiental y de infraestructuras. Ahora, superada la emergencia y con la recuperación de los servicios esenciales, la Generalitat centra sus esfuerzos en ejecutar el Plan Endavant y en los proyectos que refuerzan el territorio frente a futuros fenómenos meteorológicos. Es lo contrario que el Gobierno socialista, que dos años después sigue sin aportar ayudas a fondo perdido a la Comunidad Valenciana y sigue apropiándose de las indemnizaciones del Consorcio de Compensación de Seguros, 4619 millones que no han aportado ustedes. En cuanto a los ayuntamientos, tienen bloqueados 1745 millones que podrían ir para reparar y, sobre todo, para evitar que vuelva a producirse la misma desgracia que sucedió, lamentablemente, hace dos años. Y lo peor es que, ahora, los afectados por la dana deberán devolver el importe parcial o total de sus cicateras ayudas. Mientras tanto, este sanchismo desalmado estaba a otra cosa, al latrocinio, a las cloacas, a las prostitutas o a los paradores. Mientras niegan ayudas a los afectados por la riada, el coste de su corrupción se eleva a 5432 millones de euros, a los que hay que sumar unos 5000 millones más en contratos opacos, según la valoración publicada por el Instituto Juan de Mariana. Es más, para este Gobierno socialista ayudar a la recuperación de la Comunidad Valenciana o invertir para que no vuelva a ocurrir es absolutamente impensable. Solo 360 millones de euros es lo que los valencianos necesitaron y siguen necesitando del Gobierno para evitar, o al menos aminorar, las pérdidas humanas y los daños materiales de la terrible dana. Si volviera a suceder, lamentablemente, volvería a pasar lo mismo. Más gráficamente: con la mitad del dinero público que los socialistas robaron en los ERE de Andalucía se hubieran evitado gran parte de las consecuencias de la tragedia. Y lo que es peor, le insisto: si volviera a llover como llovió el 29 de octubre, los daños que tendríamos serían los mismos que ese día, o incluso peores debido al estado actual de los cauces y las presas que dependen de Sánchez.»
Fragmento 2 de 5 de esta intervención.