Josep Maria Cruset DomènechJunts
Diputado
«Esta aspiración tan normal hoy se ha convertido en una carrera de obstáculos: jóvenes que estudian y que trabajan y que no pueden empezar una vida por su cuenta; gente mayor que se pregunta si les va a llegar la pensión para poder vivir con dignidad; familias que, incluso con dos sueldos, viven pendientes de llegar a final de mes; algunos que llegan a final de mes sin saber qué les va a quedar después de pagar todas sus obligaciones; trabajadores que, a pesar del esfuerzo que hacen cada día, ven como las políticas del Gobierno les ahogan más en el futuro. Esta es la clase media y trabajadora de hoy. Por lo tanto, en Cataluña, la gente que hace funcionar el país, que se levanta pronto cada mañana, la que cumple, contribuye y se esfuerza, sin embargo, es la que luego cuenta para pagar y que es excluida cuando lo necesita. Esa es la clase trabajadora en Cataluña. Señor ministro, la gente lo sostiene todo, y cuando esta gente dice que no puede más, que trabajan pero que no avanza, que cada vez vive peor, que ya no reconocen su país y que no se sienten orgullosos de su país como antes, ¿qué les responden ustedes? Que España vive el mejor momento económico de su historia y que las grandes cifras macroeconómicas son magníficas. Pero una familia, señor vicepresidente, no paga sus gastos con los grandes titulares que acostumbra a hacer su Gobierno. Mientras tanto, sin embargo, entre 2018 y 2025, ustedes han recaudado un 60 % más de impuestos que cuando llegaron. Una presión fiscal tan fuerte que lleva a los ciudadanos a pensar qué reciben a cambio de este esfuerzo enorme en forma de impuestos. ¿Reciben un tren que llegue a la hora cada día?, ¿una visita médica cuando la necesitan porque no hay listas de espera?, ¿un colegio con recursos, los que toca, para poder formar bien a los más pequeños? Y para cada pregunta que se hacen sobre si reciben algo a cambio de los impuestos que pagan, la respuesta es la misma: nada de lo que esperan es lo que tienen. Ustedes han empobrecido, por lo tanto, a la clase media y trabajadora hasta unos límites insospechados. Hoy, más de un tercio de la población de Cataluña no tiene capacidad para afrontar gastos sobrevenidos; viven al día, sin margen, con miedo a cualquier cosa que les pueda pasar. Este es el legado de los socialistas, de Esquerra, de Podemos y de los Comuns: empobrecer a la clase media y trabajadora de Cataluña.»
Fragmento 5 de 7 de esta intervención.