Sonia Guerra LópezPSOE
Diputada
«Ahora bien, señora Bassa, ustedes extrapolan este tema a la obligatoriedad de participación en la Selección Española, y nada más lejos de la realidad. Las jugadoras de la selección no se plantaron porque no quisieran ser convocadas, su comunicado decía, alto y claro -y vuelvo a citar- lo siguiente: Somos jugadoras profesionales y lo que más nos llena de orgullo es vestir la camiseta de nuestra selección y llevar a nuestro país siempre a los puestos más altos. Lo que les sucedió a las treinta y nueve de La Roja es que entendieron que negarse a ser convocadas era su arma para luchar contra las injusticias, contra las discriminaciones y contra las violencias que estaban sufriendo por el simple hecho de ser mujeres. No teniendo nada, decidieron jugárselo todo. Y nos demostraron que también eran campeonas fuera del terreno de juego, haciendo suya la máxima de una feminista afroamericana, Angela Davis: nuestras campeonas no aceptaron las cosas que no podían cambiar, sino que cambiaron las cosas que no podían aceptar. Y con ellas, señorías, se negoció, se dialogó y se pactó, de la misma forma que se hizo con José Ignacio Fernández y Oleguer Presas, los otros dos ejemplos que ustedes explican en su exposición de motivos. Tanto José Ignacio Fernández como Oleguer Presas dijeron a los seleccionadores de la selección española en aquel momento, Javier Clemente y Luis Aragonés, que no querían participar en la Selección Española. Ni el uno ni el otro fueron convocados, ni el uno ni el otro fueron sancionados.»
Fragmento 2 de 4 de esta intervención.