Diputada
«Su proposición no de ley no es una mala propuesta, pero es claramente mejorable. Tal y como la plantean no pasa de ser una mera declaración que llega tarde, y ahora nos alegramos de que llegue, puesto que más vale tarde que nunca, pero plantean un nuevo pacto de Estado por la salud mental que será un mal pacto de Estado si no se tiene en cuenta el marco competencial. Recuerden y respeten escrupulosamente que son las comunidades autónomas las que ostentan las competencias en políticas de salud. En Cataluña, concretamente en el Parlamento, nosotros ya llevamos tiempo trabajando en el pacto nacional de salud mental. De hecho, entrará en vigor en 2024. Se prevé destinar un total de 20 millones de euros a ese pacto nacional para que pueda alcanzar sus objetivos. Es necesario que las medidas que impulse sean sólidas para poder revertir esa realidad injusta que vive la población. Una política de salud mental y bienestar emocional que responda a las necesidades de toda la ciudadanía debe estar presente en todos los ámbitos sociales. La salud mental no significa únicamente un trastorno mental, sino que está interconectada con todos los aspectos que condicionan el bienestar humano y emocional de los individuos y las comunidades. La gente quiere poder tener educación, trabajo y la familia bien atendida; educación, trabajo y familia, los tres pilares. Según el informe del Ministerio de Sanidad sobre la Estrategia de Salud Mental del Sistema Nacional de Salud del año 2022 a 2026, la atención a la salud mental de las personas y comunidades es condición indispensable para el desarrollo de la calidad de vida y el pleno ejercicio de una ciudadanía en la cual se conjugan derechos y deberes. Por tanto, es importante llevar a cabo una revisión de ciertas estadísticas publicadas: cuatro de cada diez personas valoran de forma negativa el estado de su salud mental, un 42 % de las personas ha padecido depresión y prácticamente la mitad han sufrido ataques de ansiedad o pánico; el 14,5 % de la población ha sopesado ideas suicidas o ha intentado suicidarse. Con perspectiva de género las cifras indican que el 61 % de las personas con problemas de salud mental son mujeres, y por franjas de edad, que es lo que más debería preocuparnos, el colectivo más vulnerable en ese ámbito son los jóvenes entre dieciocho y treinta y cuatro años, que ven muy malas perspectivas de futuro.»
Fragmento 6 de 8 de esta intervención.