Enrique Belda Pérez-PedreroPP
Diputado
«Yo ni siquiera voy a entrar en el debate de si la amnistía es o no constitucional. La amnistía que ustedes han traído a esta Cámara, diga lo que diga el Gobierno, la señora Montero, no es constitucional. (La señora presidenta ocupa la Presidencia). No podrán encontrar ustedes ningún jurista, ningún constitucionalista de los que habitualmente apoyaban en medios de comunicación o en redes sociales a la mayoría del Partido Socialista -probablemente sí a otras minorías radicales- que no les alerte sobre la necesidad que hay de hablar de bilateralidad en una acción de estas características. Y evidentemente no es que ya no se dé la circunstancia histórica que se dio en 1938 ni que esto sea una salida, una válvula de escape a una situación de peligro social que nos obligue a renunciar a la legalidad constitucional; no, es que simplemente los que se tienen que beneficiar de esta medida dicen que no. Si nosotros, a efectos dialécticos, nos juntáramos, si yo consiguiera unir a mis compañeros del Grupo Parlamentario Popular y a ustedes para ir a Barcelona en manifestación, todos en camino por la N-II, llegar a Barcelona y ofrecer nuestro corazón, como diría Fito Páez, al presidente de la Generalitat de turno o al que esté conectado por videoconferencia para atendernos y dijéramos que vamos a acabar con este problema ya, que vamos a pasar por encima de la Constitución, que tienen la amnistía y vamos a volver a la convivencia -que es lo que dice el señor presidente del Gobierno-, nos encontraríamos con que ellos también nos abrirían su corazón, en concreto el dedo corazón nos lo levantarían bien claro (risas y aplausos) y nos dirían: Subíos aquí. Se lo han dicho ya. (Aplausos).»
Fragmento 3 de 4 de esta intervención.