José Antonio Bermúdez de Castro FernándezPP
Diputado
«Señores de Bildu, de Esquerra y de Junts, son ustedes los que han querido voluntariamente pertenecer a esta Comisión. Nadie les obliga a ello, pero la Comisión de Secretos Oficiales no es una Comisión cualquiera, es una Comisión que tiene acceso a una información sensible y estratégica para el Estado y a determinadas actuaciones de nuestros servicios de inteligencia que afectan a nuestra defensa y seguridad como nación. Y por eso, a los diputados que quieran formar parte de esa Comisión se les debe de exigir un plus de lealtad con el Estado. Sí, señorías, un plus de lealtad con el Estado y un compromiso de confidencialidad y reserva, cuyo incumplimiento podría entrar de lleno en la esfera de los ilícitos penales por poner en riesgo la seguridad de todos. Y es que, señorías, el problema no reside en las labores de inteligencia que lleve a cabo el Estado para defendernos, siempre y cuando estén justificadas y cuenten con autorización judicial, el problema reside en para qué se quiere pertenecer a la Comisión de Secretos Oficiales y en cómo se utiliza la información que en ella se conoce. Y ahí está la clave, señorías, porque algunos deberían ser conscientes de que antes de entrar en cualquiera de sus sesiones van a tener que dejar clara fuera sus ilegales aspiraciones soberanistas y trabajar dentro en clave nacional, pero no en clave nacional catalana o vasca, sino en clave nacional española y en defensa de la seguridad de todos. Sí, señorías, al querer formar parte de la Comisión de Secretos Oficiales asumen un compromiso con el Estado y con la ley y con sus deberes y sus reglas, es así, les guste más o les guste menos (aplausos); un compromiso con la ley que está por encima de las ideas de cualquiera de nosotros, también de las suyas, no lo olviden, porque el respeto a la legalidad no tiene nada que ver con los sentimientos, el respeto a la ley no tiene que ver con sentirse de izquierdas, de derechas, nacionalista o independentista, tiene que ver con la democracia misma, porque la democracia nace con la libertad, pero vive siempre con la ley; porque la democracia es Estado de derecho o no lo es, no lo olviden nunca. Por eso, aclárense, no se puede defender la ruptura con el Estado y querer formar parte de una Comisión que pretende garantizar precisamente su integridad, su protección y su seguridad; no se puede soplar y sorber a la vez; no se puede defender una cosa y su contraria; eso demuestra que ustedes no son de fiar. Por eso, nosotros no les vamos a dar la confianza y exigiremos al Gobierno que esté vigilante para que la información a la que tengan acceso no se utilice indebidamente y pueda poner en riesgo nuestra seguridad y a nuestro Estado. Pero eso, señorías, ya no sería responsabilidad nuestra, eso sería responsabilidad de ustedes, que son los que les van a votar. Eso sería responsabilidad de quienes, un día más, van a poner por delante su propia supervivencia política por encima de los intereses del Estado. Y como todas las cosas que han hecho desde el inicio de la legislatura, ello pesará sobre sus conciencias. Y no lo duden, más tarde o más temprano, tendrán que responder de ello ante todos los españoles. Muchas gracias. (Aplausos).»
Fragmento 2 de 2 de esta intervención.