Pedro SánchezPSOE
Presidente del Gobierno
«La postura de España es clara a este respecto. Los días de las deslocalizaciones masivas industriales hacia otros continentes o la dependencia ciega en importaciones deben acabar. En consecuencia, tenemos que reforzar nuestras capacidades de producción doméstica, y eso es algo que estamos haciendo ya en España. Por ejemplo, en el ámbito de la COVID hemos aprobado esa autonomía estratégica en el ámbito de los productos sanitarios para poder hacer frente a potenciales pandemias; también somos el único país europeo que desde el principio al fin podemos fabricar una vacuna frente a la COVID, la vacuna de Hipra. En el ámbito de las energías renovables estamos haciendo lo propio, con un despliegue masivo de las energías renovables, y en el ámbito de los semiconductores estamos destinando, a través de un proyecto estratégico específico, el PERTE de chips y de semiconductores, 12 000 millones de euros para la atracción de inversiones que hagan de España también un centro de producción de estos importantes materiales. Creemos, en consecuencia, que para garantizar la competitividad de aquellos sectores en los que ya somos punteros -el turístico, el financiero, el agroalimentario, el automovilístico-, e impulsar nuevas industrias de futuro que creen empleos de calidad, también riqueza entre nuestros ciudadanos, tenemos que hacerlo con más innovación, con más formación, con más política industrial y también con un mayor desarrollo e integración del mercado único. Pero esto, señorías, no significa que debamos sucumbir a los cantos proteccionistas y antiglobalistas que proclama, en buena medida, la ultraderecha, porque, por mucho que reforcemos nuestra autonomía estratégica, nuestra reindustrialización y ganemos en circularidad y en eficiencia -que siempre va a ser necesario-, Europa necesitará y será más próspera cooperando con otros países. Solamente doy un dato: de nuestra participación a nivel europeo en la economía global emana el 40 % del producto interior bruto del conjunto de la Unión Europea, uno de cada cinco empleos, y buena parte de las oportunidades y el bienestar del que gozan hoy nuestros conciudadanos. Por eso, creo que es importante que, en lugar de cerrarnos en nosotros mismos, Europa lance una nueva expansión comercial dirigida a consolidar, a diversificar y a ampliar sus vínculos con el exterior, pero no de cualquier manera, sino garantizando, evidentemente, la sostenibilidad social, la medioambiental y también todo lo que tiene que ver con la consolidación de la democracia en terceros países. En definitiva, tenemos que abrirnos al exterior, tenemos que liderar la modernización de la arquitectura multilateral y se tiene que incrementar la ayuda al desarrollo, como estamos haciendo con la ley aprobada la pasada legislatura de cooperación al desarrollo -ese compromiso del 0,7 %-, o el compromiso de alcanzar mayores cotas de bienestar en países emergentes y en desarrollo.»
Fragmento 5 de 25 de esta intervención.