Diputado
«Señora presidenta, señoras y señores diputados, señor Sánchez, la semana pasada inicié mi intervención diciendo que estábamos viviendo en España un tiempo de vergüenza nacional y de bochorno internacional. Decía que la amnistía era el primer pago a la investidura comprada. Mi sentido de la ética me impidió ver hasta dónde podía llegar el señor Sánchez. Apenas un día después, llegó la entrega de la alcaldía de Pamplona a Bildu. Aprovecho que hoy ha decidido estar el señor Sánchez -durante la amnistía se ausentó de la Cámara- para decírselo en este debate: estamos ante una vergüenza nacional, ante un bochorno internacional y ante una indecencia moral. (Aplausos). Usted, señor Sánchez, se está despidiendo estas semanas de la Presidencia de turno del Consejo de la Unión Europea, una Presidencia que solo cabe calificar, en nuestra opinión, de decepcionante. Ninguna sorpresa por otra parte. La diseñó sin consenso y ni siquiera sin conocimiento de la Cámara, por primera vez en la historia de las presidencias de España. Después, la reventó con una campaña electoral y meses de Gobierno en funciones. Y, mientras se producía, estaban todos ustedes más preocupados por la amnistía que por lograr los objetivos de la Presidencia.»
Fragmento 1 de 8 de esta intervención.