Agustín Santos MaraverSumar
Diputado
«La autonomía estratégica a la que aspiramos debe comenzar por un nuevo modelo productivo ecológicamente sostenible y la reindustrialización verde. La transición energética y las nuevas tecnologías verdes, junto a la aplicación masiva de la digitalización en el sector servicios, debe permitir un aumento de la productividad que sostenga el gasto público, el aumento de los salarios, el reforzamiento de un Estado del bienestar de derechos universales y la generalización de la economía de los cuidados. La consecuencia social más grave de las tres crisis económicas sufridas desde 2008 es el crecimiento exponencial de la desigualdad de ingresos y la precarización estructural. Ambas refuerzan, además, la desigualdad de género. La autonomía estratégica debe comenzar por asegurar las condiciones materiales de existencia que permitan una auténtica ciudadanía europea, que hagan posible una auténtica democracia europea. Y cuestión cardinal en este ámbito es el diálogo social, el papel de las organizaciones sindicales para participar en un debate social imprescindible. Frente a la extrema derecha que criminaliza las organizaciones sindicales, nosotras y nosotros creemos en su papel insustituible para no dejar a nadie atrás y compartimos el conjunto de propuestas que la Confederación Europea de Sindicatos está impulsando para las próximas elecciones europeas. En este sentido, permítanme subrayar la importancia del Consejo Europeo sobre empleo y política social durante la Presidencia española. En el mismo se aprobaron las primeras conclusiones sobre democracia en el trabajo y negociación colectiva para la transición verde. También se impulsaron el diálogo social y las políticas de escudo social en la reunión ministerial informal de los días 13 y 14 de julio, y se presentó, junto con Bélgica, a la cumbre social tripartita un documento sobre diálogo social. En relación con el trabajo decente, se ha impulsado la Decisión del Consejo sobre la ratificación del Convenio 190 de la OIT sobre violencia y acoso en el trabajo, las directivas de revisión en materia de seguridad y salud y la directiva sobre los trabajadores de plataformas digitales, inspirada en la ley riders española de 2021. Asimismo, se han acordado por primera vez conclusiones del Consejo en materia de salud mental y precariedad laboral. Además, en materia de economía social se ha conseguido la aprobación del primer texto legislativo de la Unión Europea para el desarrollo de este modelo de empresa. El nuevo Pacto de Migración y Asilo que se discute desde 2019 y que acaba de cerrarse es un ejemplo de la toma de rehenes en las negociaciones europeas por parte de la derecha reaccionaria. Lejos de favorecer posiciones comunes y solidarias, buscaba cristalizar las diferentes posiciones y posturas en aspectos clave como la solidaridad y el reparto equitativo de responsabilidades o los procedimientos. (Aplausos). Todo ello para obstaculizar y pretender impedir la consecución de un verdadero sistema europeo común de asilo eficiente y garantista. Hay cuestiones que nos siguen preocupando especialmente, como el énfasis en el aumento de las repatriaciones sin garantías a países no seguros o la subcontratación de los flujos migratorios a países y entidades con escasas o nulas credenciales democráticas. Ambos aspectos son un inmenso riesgo para los derechos humanos. Las crisis migratorias son hoy estructurales como consecuencia de la crisis climática y de la crisis de la deuda y no pueden ser instrumentalizadas ni abordadas como meras emergencias temporales. El Mediterráneo no puede ser un cementerio de personas que solo aspiran a una vida mejor. (Aplausos).»
Fragmento 3 de 7 de esta intervención.