Íñigo Errejón GalvánSumar
Diputado
«Vamos a hacer un ejercicio sencillo. (Rumores). Un ejercicio sencillo. Fíjense ustedes... (Rumores). Es sencillo si atienden. Fíjense ustedes en la composición de este Parlamento. Este Parlamento no se parece del todo al país real, tiene muchos sesgos, pero fíjense en la composición de este Parlamento. Fíjense en su composición en términos de paridad entre mujeres y hombres, fíjense en la composición de este Parlamento en términos de la procedencia social de los diputados, fíjense en la composición de este Parlamento en términos de las lenguas que se hablan o fíjense en la composición de este Parlamento en términos de las preferencias ideológicas. Ahora comparemos. ¿Se han fijado en lo poco que se parece este trocito de poder, el que los ciudadanos sí votan, a los poderes no elegidos por los ciudadanos? ¿Se han fijado en lo poco que se parece la composición de este Parlamento -lingüística, social e ideológicamente- a la composición del IBEX 35, de los consejos de administración de las grandes empresas, de las altas magistraturas del Estado o de la parrilla mediática? (Aplausos). Entonces, señorías de la derecha, si ustedes no son cínicos tendrían que reconocer que, aunque ustedes representan aquí la primera minoría -son ustedes el partido más votado, pero son ustedes la primera minoría-, retienen la abrumadora mayoría del poder social y económico en España, mientras que nosotros, la mayoría democrática, tenemos una ínfima minoría de los poderes que no se votan. ¿Aún creen ustedes que pueden seguir hablando de que este Gobierno no tiene contrapoderes ni tiene contrapesos? ¿Ustedes pueden seguir hablando a todas horas y desde todas las atalayas de que no hay libertad de expresión? ¿Ustedes, que cuando gobiernan tienen, el cien por cien del poder y cuando no gobiernan el 80 %, van a tener la poca vergüenza de seguir diciendo que en España caminamos hacia una dictadura? (Aplausos).»
Fragmento 3 de 5 de esta intervención.