Diputado
«Gracias, presidenta. Señor presidente, alguna vez lo hemos comentado, lo hemos debatido y se lo he dicho en muchas ocasiones, tanto a usted como a algunos de los miembros de su Gobierno: el peligro, lo que a ustedes en un momento dado los puede echar de la Moncloa no es una amnistía, no son los pactos con unos o con otros, no son los indultos, no es la hipérbole de la derecha y la ultraderecha, sino que son las condiciones materiales de vida de la gente. Evidentemente, no hay nada como las hipotecas, porque una hipoteca es ya de por sí una espada de Damocles para muchísima gente hoy en día más que nunca. Una habitación en Madrid, en Barcelona o en Bilbao, en una gran ciudad, casi vale lo mismo que un piso hace diez años. Los jóvenes, con un paro juvenil terrible, ni se plantean en muchos casos poder alquilar o comprar una vivienda, y el drama sobre todo son las hipotecas variables. Se estima que 5,5 millones de personas en este país ya temen no poder pagar su casa, y eso es terrible. Hay mucha gente que cada mes vive con ese miedo de pagar o comer. Y desde aquí les proponemos que algunas de esas buenas intenciones de ese libro de buenas intenciones con la banca se conviertan en ley. Les proponemos, por ejemplo, un real decreto para topar en un máximo del 2 % los tipos de interés variable que, repito, son el gran drama, el gran miedo, la gran espada de Damocles para muchas familias en este país. Muchas gracias. (Aplausos).»