Rocío De Meer MéndezVox
Diputada
«Señorías, señora García, usted es la ministra de Sanidad de los españoles, usted es la ministra de Sanidad de España, no de los senegaleses. Usted tiene la obligación de ser la ministra de un país concreto, de una patria concreta, de unos ciudadanos en concreto. Su llamada a la inmigración masiva, su llamada a ser los hospitales del mundo es una grave irresponsabilidad, pero además es un acto de hipocresía. Usted, insisto, es la ministra de los españoles, no de los senegaleses, no sea colonialista. (Una señora diputada: ¡Racista!). Señora ministra, la sanidad pública en España es absolutamente precaria, y estos son solo algunos de los datos. Un total de 819 964 pacientes estaban en lista de espera para operarse en el Sistema Nacional de Salud hasta el primer semestre de 2023, lo que supone un aumento de más del 10 % con respecto al mismo periodo del año anterior, un aumento que se ha producido durante una coalición de izquierdas, coalición a la que usted pertenece. El tiempo de demora para entrar en quirófano se situó, de media, en 112 días. La ausencia de los servicios médicos esenciales en las zonas rurales también es una injusticia, porque los habitantes de estas zonas tienen que recorrer también de media 22 kilómetros para ser atendidos en un centro de salud. Las urgencias están completamente desbordadas en nuestro país, y la falta de suministro de medicamentos también es una cuestión muy grave que ustedes se han negado a abordar los últimos años. Señorías, justicia social se aplica en un país, se aplica dentro de unas fronteras. La redistribución de recursos necesita fronteras para ser aplicada. Si no, es lo que ustedes denominan muchas veces -y lo que es de facto- la ley de la selva. Señorías, los derechos laborales también necesitan fronteras, por eso ustedes comparten agenda con el Fondo Monetario Internacional, con el Banco Mundial y con la patronal, porque son los primeros interesados en esa agenda de fronteras abiertas, quienes quieren que exportemos nuestros enfermeros, nuestros profesionales sanitarios, nuestros médicos a Reino Unido y a Alemania para que importemos médicos y profesionales sanitarios del Magreb y poder precarizar sus derechos laborales. (Aplausos). Esta agenda, señorías, la comparten ustedes con la patronal, con el Fondo Monetario Internacional, con el Banco Mundial y con el Foro de Davos. Ustedes, que dicen tanto que la patria es la sanidad y los servicios públicos, ¿por qué los quieren colapsar? ¿Por qué los quieren colapsar para los ciudadanos de España? Ustedes deberían mirar a Europa, como dicen que hagamos los demás, deberían mirar a su alrededor, mirar al resto de países de nuestro entorno y ver cómo precisamente están dando marcha atrás en la universalidad de los recursos públicos, porque los recursos públicos son los recursos de todos los españoles, señorías. Porque el hecho de universalizar los recursos de todos los españoles a cientos de miles, de millones de personas en el resto del mundo precisamente precariza esos recursos para los propios españoles. Mire lo que ha hecho Holanda, mire cómo está dando marcha atrás Francia. Ayer mismo precisamente se aprobó en la Asamblea Nacional francesa que los recursos deben ser para los franceses; la prioridad nacional, que no es más que sentido común, protección de las fronteras y protección de una comunidad. Insisto, justicia social, y la justicia social se da dentro de unas fronteras. Señoría, también es lo que ha hecho Suecia, también es lo que está haciendo Italia. Señora ministra, el 94 % de las personas que padecen esclerosis lateral amiotrófica no pueden pagarse sobrevivir, no pueden pagarse sobrevivir, muchas ni siquiera se hacen la traqueostomía, y no se la hacen porque no pueden permitirse vivir con ella, porque no pueden permitirse pagar los cuidados tipo UCI que necesitan. Ustedes y su Gobierno les niegan la ayuda a estos enfermos. Además, señoría, ustedes quieren poner sus recursos a disposición del resto del mundo, y esto no es, insisto, ni justicia social ni bien común, esto es solo hipocresía.»
Fragmento 5 de 6 de esta intervención.