Lourdes Méndez MonasterioVox
Diputada
«Por lo tanto, esta reforma nunca, nunca, señorías, podríamos aprobarla; por supuesto por la forma, como hemos explicado suficientemente, pero tampoco por el fondo. El texto reza así: Que se garantizará la autonomía de las personas con discapacidad. ¿Pero cómo se va a garantizar la autonomía, señorías, a una persona que no puede en ningún momento ser autónoma? Se excluye expresamente a las personas que necesitan más protección. Les animo, señores del Partido Popular, a que lean un artículo muy emotivo y riguroso de un histórico del Partido Popular, un gran diputado, un gran parlamentario padre de un chico con parálisis cerebral, que titula: No es eso, señorías, no es eso, denunciando la falta de atención a la realidad y, por lo tanto, a la justicia que prevé esta reforma. No se entiende, señorías, que en este texto se mencione de manera especial a las organizaciones, lo que es absolutamente de justicia, porque hacen una labor absolutamente admirable e insustituible -y doy fe de ello, porque he trabajado a lo largo de muchos años codo con codo con las organizaciones-, y que no exista el término familia. Las familias, que son las que con su esfuerzo constante y diario necesitan un gran amparo de nuestro Estado social. Aprovecho una vez más, señorías, para denunciar que hayan echado atrás una proposición para ayudar al cuidado de los niños discapacitados por falta de financiación. No es de recibo, señorías, incluir la ideología de género contemplando una asistencia especial a la mujer simplemente por ser mujer. Podía existir una discriminación positiva en función del grado de discapacidad.»
Fragmento 5 de 5 de esta intervención.