Ana Belén Vázquez BlancoPP
Diputada
«Gracias, señora presidenta. Creía que el señor diputado del PSOE nos iba a hablar, tirando de hemeroteca, de sus cenas con Tito Berni, que algún día nos aclararán, pero ya veo que no. (Risas). Tiró solo de hemeroteca para hablar de la política penitenciaria de Aznar. Sí, la política penitenciaria de Aznar y de González, que hacían precisamente esos acercamientos para acabar con ETA, no para mantenerse en un sillón en Moncloa, como ha hecho el señor Sánchez. (Aplausos.-Varios señores diputados: Muy bien). La diferencia es muy grande, muy grande. Ustedes lo han hecho por el poder. Y mire, hablaba usted del fantasma de ETA; no es un fantasma, no es un fantasma. ETA existió, los fantasmas no existen. Sí, los fantasmas no existen; ETA existió. (El señor Arribas Maroto: Ya no existe). Le quería decir al diputado del Bloque Nacionalista Galego -que ahora no está, pero, por lo menos, que lo lea después o que lo escuche-, que atacaba a los diputados del PP de Galicia diciendo que faltábamos el respeto a la democracia, que los únicos que faltan el respeto a la democracia son precisamente los del BNG, que hace unos días se fueron a manifestar con los presos de ETA al País Vasco, que hace unos días se fotografía a la candidata del BNG con Otegui. Esos sí que faltan al respeto, porque, precisamente, se van a manifestar con aquellos que asesinaron a 68 gallegos, entre ellos, a Miguel Ángel Blanco. Porque ustedes dicen: ETA acabó. Sí, ETA acabó, pero ETA no acabó, porque no solo intentaron acabar con la vida de Miguel Ángel Blanco, que acabaron, lo secuestraron y acabaron con su vida, sino que, años después, fueron a profanar su tumba, y, hoy, Miguel Ángel Blanco está enterrado en Faramontaos, en un pueblo de Ourense, porque no dejaron en paz ni a su cuerpo ni a su familia ni a todo su entorno. Eso es lo que sigue haciendo ETA hoy, señores del Partido Socialista.»
Fragmento 1 de 4 de esta intervención.