Carlos Javier Floriano CorralesPP
Diputado
«Constato hechos, porque creo que es bastante elocuente. El 19 de diciembre el Gobierno afirma que no participará en una misión lanzada por Estados Unidos para proteger el comercio internacional si no está sujeta a las decisiones de la Unión Europea y de la OTAN. El 20 de diciembre, el Alto Comisionado de la Unión Europea anuncia que los Estados miembros han acordado por unanimidad contribuir a la operación americana a través de la operación Atalanta. España respalda en el comité político y de seguridad la ampliación de la operación Atalanta. A la mañana siguiente, sin embargo, veta esa misma ampliación en el grupo de trabajo de consejeros de Relaciones Exteriores. El 23 de diciembre, el Ministerio de Defensa envía una nota para negar el mencionado veto, que la posición española no es extender Atalanta, sino una misión específica. El día 27, el señor Sánchez señala que no quiere extender Atalanta, sino una misión propia para el caso del mar Rojo. El 11 de enero, la Unión Europea propone una misión específica y nueva para enfrentar la crisis exactamente como pedía España. A la mañana siguiente, Margarita Robles descarta que España participe en una misión específica de la Unión Europea y desplegada por la Unión Europea, tal y como había pedido su propio ministerio veinticuatro horas antes. El 15 de enero, Pedro Sánchez se abre a estudiar la nueva propuesta de Estados Unidos, que implica el desplazamiento al exterior de miembros de las Fuerzas Armadas. El mismo día, fuentes del Ministerio de Defensa señalan que Estados Unidos no ha hecho ninguna propuesta. Pueden comprobar el relato, está a disposición de todos ustedes en cualquier medio de comunicación: primero que sí a Washington, luego que no; primero votan a favor de ampliar la operación Atalanta de la Unión Europea y luego la vetan y terminamos queriendo una misión específica, y, cuando nos la dan, no la vetamos, pero decimos claramente que no participamos.»
Fragmento 2 de 3 de esta intervención.