Francisco Aranda VargasPSOE
Diputado
«Gracias, señora presidenta. Una previa. Miren, les importan tan poco esta ley y el Parlamento que ustedes tenían 22 enmiendas de supresión, una por artículo, y las han retirado para que usted, señor Feijóo, cierre el debate. ¡Hombre! Me parece muy poco de hombre de Estado, ¿no? O sea, aquí unos haciendo política y otros, teatro. Perfecto. Estupendo. (Aplausos). Usted cierre. Sin problema. Mire, el Estado de derecho ha prevalecido, prevalece y prevalecerá. (Rumores). El Estado de derecho -si me dejan- es fuerte y robusto. Es más, España sigue sin romperse, y ya les aviso, no teman: ni se rompe ni se va a desgajar. Llevan así, con esta cantinela, treinta años, desde 1993, que yo recuerde, y sigue sin romperse, a no ser que algún día vuelva a caer en sus manos. Porque miren, señorías: con ustedes, dos referéndums, una declaración de independencia y dos leyes de desconexión. Eso con ustedes. Con nosotros, diálogo dentro de la legalidad y política para hacer política. (Aplausos). Señorías, el Estado de derecho y la Constitución son garantes de la convivencia, el diálogo y la resolución política de aquello que nunca debió salir de la política. Solo así puede leerse esta ley, una ley hecha desde el Estado de derecho y con todas las garantías del Estado de derecho, respetando la separación de poderes. Por cierto, para defender a esta Cámara y a este Parlamento no necesitamos descalificar al Poder Judicial ni entrar en alusiones personales. Es, señorías, una ley sólida, impecable y constitucional. ¿Y saben lo que no era constitucional? ¿Saben qué amnistía no lo era? La suya, la que hicieron en 2012 para, escuchen, la friolera de 31 484 defraudadores fiscales. (Aplausos). Así que lecciones, señorías, las justas.»
Fragmento 1 de 4 de esta intervención.