Cayetana Álvarez de Toledo Peralta-RamosPP
Diputada
«Muchas gracias. Le decía antes que debe de ser para usted difícil rever sus intervenciones, pero le animaba a que lo hiciera. Esta no lo haga, de verdad. Por su propio bien, no revea la intervención que acaba de hacer. Desprecian la historia, desprecian las formas, desprecian las instituciones... Habla sobre Fraga y AP, que no votó la Constitución. Es que el señor Fraga fue ponente de la Constitución. (Aplausos). Hay artículos escritos de su puño y letra. ¿Por qué tiene el retrato en la sala Constitucional? ¿Usted no ha estado en la Comisión Constitucional? De hecho, todavía no ha venido, estamos esperando que venga. Dos. Usted es tan previsible... Le digo: no me vuelva a llamar ultra, que se lo voy a tener que volver a decir. Pues se lo voy a volver a decir. Vamos a ver, señor Bolaños, precisamente usted no puede llamar ultra a nadie, porque usted ha pactado el Gobierno de España con un secuestrador, un golpista y un prófugo; porque usted promueve una ley de amnistía que destroza el principio de igualdad; porque usted está protagonizando la más insólita campaña de ataque a la separación de poderes desde el fin de la dictadura en España; porque usted y su partido han entregado Pamplona a una formación política que no abjura del tiro en la nuca y que lleva asesinos en sus listas electorales. Usted, señor Bolaños, es el muñidor de una coalición sin precedentes en la historia democrática española, precisamente por su extremismo y su incompatibilidad con los valores que hacen posible la convivencia en una comunidad democrática. Usted, señor Bolaños, es el ultra mayor del reino. Bueno, en realidad, el ultra vicario del ultra mayor del reino. (Risas). Un burócrata que confunde la convivencia entre los españoles con la conveniencia de su jefe y, sobre todo, del jefe de su jefe, que vive en Waterloo. Así que, como le dije una vez y hoy le repito, usted solamente puede gritar ultra ante el espejo y, si quiere, hasta quedarse afónico.»
Fragmento 1 de 3 de esta intervención.