Carlos Flores JuberíasVox
Diputado
«Señora presidenta, señorías, déjenme que invierta los primeros treinta segundos de estos doce minutos en expresar mi vergüenza por el hecho de que ni siquiera cuando nuestros servidores públicos caen en la lucha contra el narcotráfico y esta Cámara guarda un minuto de silencio, los escaños de Junts, los escaños de Bildu, los escaños de Podemos y los escaños de Esquerra están llenos para hacer patente, repito, el luto por quienes nos defienden a todos y, particularmente, a nuestros jóvenes, primeras víctimas del narcotráfico. (Aplausos). La proposición de ley orgánica que el Grupo Parlamentario VOX trae hoy a esta Cámara puede parecer fácil de aprender y tal vez, incluso, sencilla de despachar; apenas seis artículos, una disposición derogatoria y tres disposiciones finales que, en el Boletín Oficial de las Cortes, apenas ocupan una docena de páginas. Pero yo les anticipo que esta sencillez es solo aparente. En su articulado se proponen reformas o adiciones a nada más y nada menos que veintiún artículos de dos leyes ordinarias y cuatro leyes orgánicas, y no precisamente normas triviales o secundarias, sino leyes tan importantes para la ordenación de nuestra convivencia como la Ley Orgánica del Régimen Electoral General, como la Ley de Partidos Políticos, como la Ley sobre Regulación de las Distintas Modalidades de Referéndum, como la Ley Reguladora de las Bases del Régimen Local o como el Código Penal; las normas básicas que regulan el funcionamiento de nuestro proceso político, las normas que determinan qué comportamientos son o no tolerables en nuestra sociedad.»
Fragmento 1 de 8 de esta intervención.