Íñigo Errejón GalvánSumar
Diputado
«En tercer lugar, es una medida buena para combatir el cambio climático. Vidas más lentas son vidas menos contaminantes, en las que se puede hacer más compra de proximidad, en las que se puede hacer una alimentación más saludable, en las que se puede cocinar y no solo comer productos ultraprocesados a última hora, en las que se pueden tener hábitos que son más saludables para el propio cuerpo y para el planeta. En último lugar, es una medida buena para la libertad. Es una medida buena para la libertad, repito, en particular para la libertad individual, señorías de la derecha, ustedes, que a menudo intentan abanderarla. ¿Acaso es libre un individuo que no tiene tiempo? ¿Alguien a quien no le pertenecen sus horas? ¿Alguien que solo se dedica a arrastrar su cansancio de un lugar a otro y que no tiene tiempo para hacer aquello que le gusta, aquello que le realiza, aquello que le permite ser quien quiere ser en la vida? ¿Una persona así es libre? Nosotros creemos que una persona que tiene que pedir permiso para existir no es libre. (Aplausos). La diferencia fundamental aquí es que para ustedes la posibilidad de que alguien sea libre de disponer del propio tiempo depende del dinero que tenga en el bolsillo, y nosotros la queremos hacer ley, la queremos hacer derecho y la queremos hacer acuerdo social. (Aplausos).»
Fragmento 6 de 8 de esta intervención.