Félix Bolaños GarcíaPSOE
Ministro de la Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes
«Señora presidenta, señor Ortega Smith, señores y señoras diputados y diputadas, no puedo decir que me sorprenda esta interpelación ni las preguntas que me formulan porque suelen ser bastante reiterativas, pero también les digo que todas las veces que me pregunten en esta Cámara, en el Senado o fuera de estas paredes voy a responder lo mismo, y es lo que digo siempre en toda ocasión y ante cualquier público. Lo puedo decir más veces, todas las veces que ustedes quieran, pero lo cierto es que no lo puedo decir ni más alto ni más claro. El Gobierno respeta, con la más profunda convicción en la separación de poderes, la independencia de los jueces y magistrados de este país, y lo hace porque cree que es la única manera posible de defender la separación de poderes y el Estado de derecho en nuestro país. Además de esta declaración pública que tantas veces he repetido en las últimas semanas, quiero darle algunas cifras y algunos datos para demostrar que no estamos hablando solo de palabras. En primer lugar, según los datos de la red europea de los consejos de la magistratura -para entendernos, la red que engloba a todos los consejos generales del Poder Judicial de los distintos países europeos-, los magistrados españoles evalúan su propia independencia con un nueve sobre diez; es decir, estamos al mismo nivel que Alemania, Francia, Italia o Portugal. Esta es una encuesta que hacen y responden los propios jueces y magistrados de este país. En segundo lugar, le doy otra cifra que a usted le alegrará, como hombre español de los pies a la cabeza, porque es una muy buena noticia para España. La semana pasada se publicó en el diario The Economist un índice de cuáles son las mejores democracias del mundo, y le tengo que informar -usted seguro que ya lo conoce- de que España es una de las veinticuatro democracias plenas del mundo. De los 167 países que son analizados, España es una de ellas. En los últimos años, con este Gobierno siempre ha sido así. Únicamente hubo un año que bajamos en el ranking de las democracias plenas y fue por la no renovación del Consejo General del Poder Judicial y, como usted bien ha reconocido en esta tribuna, estamos trabajando en este momento precisamente para que también esa anomalía se resuelva cuanto antes a través del acuerdo que precisamos. Estos dos únicos datos ya servirían para desmontar por completo todo el discurso que usted ha pronunciado en esta tribuna. Lamento darle esta mala noticia, que, sin embargo, es buena para España, porque, como suele ocurrir, lo que es malo para ustedes suele ser muy bueno para España y para los españoles y las españolas.»
Fragmento 1 de 5 de esta intervención.