Esteban González PonsPP
Diputado
«Según cuenta la prensa, el pasado 9 de febrero un coronel de la Comandancia de Cádiz que disfrutaba del carnaval en el teatro fue incomodado por la llamada de un alcalde harto y, sin dejar el palco, dio una orden tajante: que se metan en el agua y hagan lo que puedan. Esa orden fue repetida por un capitán que estaba de permiso: sí, que se metan en el agua y hagan lo que puedan. Y cuatro agentes se metieron en el agua, hicieron lo que pudieron y dos murieron. David Pérez Carracedo y Miguel Ángel González Gómez fueron asesinados. Pronuncio aquí sus nombres para honrarlos. No murieron porque sus asesinos fueran unas bestias, que lo eran, murieron porque su ministro, usted, no les dotó de medios para protegerse de esas bestias asesinas. (Aplausos). Usted dirá que con mis palabras ofendo a la Guardia Civil, pero fue usted quien los puso desarmados frente a los asesinos, no yo. ¿O le parece normal que los guardias se metan en el agua y hagan lo que puedan, señor ministro? ¿Ese es el espíritu que usted traslada a su director adjunto operativo? ¿Está depurando responsabilidades por esta barbaridad o teme que los depurados le señalen? Lo preguntaré de otra forma, ¿qué instrucción política tiene ese coronel para ordenar que los guardias civiles se metan en el agua con una chalupa y hagan lo que puedan frente a las narcolanchas? ¿Dio usted la orden? Si lo piensa, teniendo en cuenta los precarios medios que pone a disposición de estos servidores del Estado, si la orden no es suya, al menos debe responder por ella ante los familiares, ante los guardias civiles, ante el resto de la Guardia Civil, ante este Parlamento, ante España y ante la provincia de Cádiz, por la que usted se presentó a diputado. Qué lástima que estas muertes sean el legado que deja en Cádiz el diputado por Cádiz. (Aplausos).»
Fragmento 3 de 7 de esta intervención.