Aurora Nacarino-Brabo JiménezPP
Diputada
«He vivido algunos días aciagos en el poco tiempo que llevo en este hemiciclo, pero nunca vi caras más largas que las de los diputados del Grupo Socialista la tarde que se aprobó la toma en consideración de su propia amnistía. Nunca tantos pagaron tanto por beneficiar a tan pocos; por beneficiar a un presidente ebrio de poder y al puñado de forajidos que propició la mayor crisis constitucional de nuestra democracia. Lo hicieron, por cierto, en alianza con el autócrata Putin como parte de la estrategia rusa para desestabilizar a la Unión Europea. Probablemente no haya un momento más vergonzante para recordarlo que la semana en que nos preguntamos dónde está el cadáver de Alekséi Navalni. El señor Sánchez dijo que iba a levantar un muro entre españoles; un muro de democracia, valga el oxímoron. ¿Qué significa levantar un muro de democracia? Significa señalar como no demócratas a quienes quedan al otro lado del muro; o sea, a la mitad de los españoles. Esa es la estrategia actual del Partido Socialista: volver no ya a las dos Españas, sino a las cuatro, cinco o seis. Hasta ocho naciones dijo el ministro Iceta que había contado en la España plurinacional que abandera el bloque de coalición; una plurinacionalidad en la que la identidad sustituye a la ciudadanía como el vínculo entre compatriotas y en la que la igualdad y la solidaridad de la España autonómica dan paso a la discordia y la asimetría.»
Fragmento 3 de 4 de esta intervención.