Gerardo Pisarello PradosSumar
Diputado
«Y es que, en realidad, señores del Partido Popular, para ustedes, igual que para VOX, la Constitución se reduce a dos trocitos de artículos: el que recuerda que España es una monarquía instaurada por Franco y la primera mitad del artículo 2, redactada en Capitanía General, que pretende imponer por la fuerza la indisoluble unidad de la nación española. Su concepción se reduce a dos pizcos de la Constitución y nada más. Llevan cuarenta y cinco años envolviendo este par de artículos en la bandera, lanzándolos como una piedra en la cabeza de los que no piensan como ustedes, pero -insisto- su fariseísmo constitucional ya no tiene más tiempo. En Galicia han conseguido que haya más republicanos y republicanas que nunca. Se van a tropezar en Euskadi y, sobre todo, por todo el mal que han hecho -créanme- van a seguir siendo residuales en Cataluña. Nosotros no nos escondemos, señorías. Nuestros anhelos de libertad y de igualdad vienen de lejos. Están en la mejor herencia de Cádiz, de la Primera y la Segunda República, de la lucha antifranquista y de todas las mujeres y hombres que pusieron el cuerpo en las protestas por la crisis-estafa de 2008. Por eso, vamos a seguir defendiendo para las nuevas generaciones una Constitución republicana, feminista, que blinde a los servicios públicos, que amplíe la democracia y que preserve la vida en el planeta y mientras tanto no vamos a tolerar lecciones de constitucionalismo de los delfines de Fraga y de quienes amnistiaron sin sonrojarse a torturadores franquistas y a sus amigos banqueros. ¿Que Feijóo está dispuesto a prometer indultos a Junts para obtener apoyos en el futuro? Bien por él. A ver si Aznar y Ayuso se lo permiten. Pero -repito- por decencia, dejen ya de hacer el Tartufo, abandonen su teatro hipócrita y asuman que en esta Cámara hay una mayoría plural, votada por la ciudadanía, que va a gobernar y que no son ni ustedes ni VOX, ni es tampoco esa minoría económica y mediática que no se presenta a elecciones, pero que les dicta la letra al oído. (Aplausos).»
Fragmento 4 de 4 de esta intervención.