Rocío De Meer MéndezVox
Diputada
«Señora ministra, usted no se preocupa tampoco de las mujeres autónomas, que levantan la persiana todos los días, con frío, y salen de su casa a las 6 de la mañana sin poder ver a sus hijos; que pagan impuestos salvajes, sí, con los que financian políticas feministas que no les sirven para nada, señora ministra, ni alimentan a sus hijos, ni pagan la hipoteca, ni las gafas, ni contratan a una gestoría para que todos esos papeles imposibles de resolver puedan ser rellenados. Ustedes tampoco se preocupan de las mujeres que tienen un contrato basura y cuentan hasta el último céntimo para poder llegar a fin de mes; que tienen que compartir un zulo con compañeros de piso, porque no se pueden permitir ni acceder desde luego a una hipoteca, pero, probablemente, ni siquiera a un alquiler; que tienen que compartir una balda en una nevera e irse a dormir y volver a levantarse al día siguiente para volver a un trabajo con un contrato basura, que no saben si les van a renovar o no. (Aplausos). Señora ministra, las mujeres de las que ustedes tampoco se ocupan son las que tienen miedo de que sus hijos sean los próximos protagonistas de las violaciones y los machetazos de sus barrios. (Una señora diputada: ¡Hala!).»
Fragmento 3 de 7 de esta intervención.