María Guijarro CeballosPSOE
Diputada
«Y, por si acaso -que yo sé que ustedes tampoco son mucho de lo multilateral-, sigo sembrando. Les cuento que existen diversas resoluciones internacionales que promueven esa participación equitativa: la CEDAW; la Declaración de Pekín; la Resolución 1325 del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas; iniciativas del Consejo de Europa y de la OCDE; diversas directivas de la Unión Europea, y, por supuesto, la Agenda 2030 y el objetivo 5 de igualdad de género. (Aplausos). Creo que queda claro, señorías. Las medidas de acción positiva están avaladas por la doctrina del Constitucional y la trasposición de normativa comunitaria e internacional, y no son inconstitucionales ni en las candidaturas electorales ni en la Función pública ni en las empresas ni en los jurados ni en los colegios profesionales. Vista esta parte más jurídica, vamos a intentar explicar algo más con las ideas, eso que ustedes llaman ideología de género, chatarra ideológica, adoctrinamiento, que en realidad es calidad democrática de un país y, básicamente, son derechos humanos. El feminismo es democracia. La igualdad entre mujeres y hombres es el epicentro de la democracia. Y no hay democracia ni se puede llamar así si el espacio construido tiene a la mitad de su población fuera del campo de juego. Nosotras queremos jugar de titulares dentro del terreno de juego, no calentar en la banda. (Aplausos). Y, además, como árbitro -incluido el VAR-, queremos ese instrumento poderoso que es el Boletín Oficial del Estado. Porque nuestra invisibilidad ya histórica en el poder, pero también en la división de los trabajos masculinos y femeninos ha sido una de las herramientas más potentes de las que se ha servido el patriarcado; cortocircuito otra vez: patriarcado.»
Fragmento 5 de 7 de esta intervención.