José María Sánchez GarcíaVox
Diputado
«Todas estas proclamas independentistas, que, como digo, nosotros rechazamos, son rechazables, pero no necesariamente inmorales si no hubieran sido acompañadas de ese indeseable ingrediente existencial de haber justificado -como he dicho-, de un modo o de otro, la acción terrorista subversiva de ETA, con el número de muertos de todos conocido. El remedio de esa mala conciencia que ustedes y su electorado puedan tener es el perdón del ofendido, que es toda la nación española, y, en ella, principalmente, las víctimas de la ETA en cualquier tiempo, incluido el del franquismo, y en cualquier lugar. No es admisible que se quiera remediar esa mala conciencia buscando en el pasado con la intención de justificar lo injustificable. (Aplausos). Y si de encomiendas dificultosas, en los términos de Caballero Bonald, se trata -no alcanzamos a saber cuáles puedan ser-, tampoco podrán justificar lo injustificable, porque en este caso, por muy maquiavélicos o defensores de una hipotética razón de Estado, versión PNV, es decir, razón de nación sin Estado, que ustedes pongan, ese fin nunca justificaría ningún medio, toda vez que el fin es intrínsecamente malo. Ignoro hasta qué punto en su comprometida comparecencia ante su propio electorado, crecientemente desviado hacia Bildu -los resultados de las últimas elecciones generales así lo indican, logrando esta formación, siempre protegida por el Partido Nacionalista Vasco, adelantar a este, incapaz acaso de contener la inundación causada por el aprendiz de brujo-, puede explicar esta iniciativa, ordenada, claramente, a hacer méritos, una vez más, ante el nacionalismo y/o independentismo irredento. Ustedes sabrán. Ya comprenderán que a nosotros, como a todos los españoles que crean en España, sus desdichas políticas poco nos importan. Es más, creemos que es totalmente inadmisible, con arreglo al genuino principio democrático, que el PNV con un 1,12 % de voto nacional o un 2,48 %, si le adicionamos el voto obtenido por Bildu, determine quién ha de ser el partido que gobierne en Madrid, en el Gobierno nacional. Por tanto, sería altamente benéfico el agotamiento del PNV como partido y el agotamiento de sus epígonos.»
Fragmento 3 de 6 de esta intervención.