Francesc-Marc Álvaro VidalERC
Diputado
«Buenas tardes, señora presidenta. Señorías, estamos hablando estrictamente de un residuo tóxico del franquismo. Lo repetiré, la Ley sobre Secretos Oficiales es un residuo tóxico del franquismo. Por lo tanto, ya anunciamos aquí y ahora que es adecuado, imprescindible y urgente cambiar esto. Por lo tanto, votaremos a favor de la propuesta del Grupo Parlamentario Vasco. La Ley sobre Secretos Oficiales de 1968, retocada ligeramente en 1978, es un anacronismo; el término anacronismo se queda corto, sinceramente, y no sé si a ustedes les preocupa o no vivir en el pasado. A mí personalmente me preocupa vivir en el pasado y esta ley nos obliga a vivir en el pasado. Pero no en el pasado que describe la bonita serie Cuéntame, sino en el pasado más siniestro y horrible. Por cierto, muchas de las señorías aquí presentes no habían nacido en el año 1968. Por lo tanto, hemos heredado un residuo y lo estamos gestionando. ¿Puede la democracia ser ausente al cambio, no tener cambios? ¿Por qué en este rincón de Europa cuesta tanto mover las cosas? ¿Quizás somos víctimas de una maldición?»
Fragmento 2 de 9 de esta intervención.