Lander Martínez HierroSumar
Diputado
«Gracias. Yo creo que a veces también conviene hacer un poco de retrospección para saber de dónde venimos, porque, al fin y al cabo, hoy hablamos de los PERTE, de su distribución y de su utilidad. Ya sabemos que la crisis del COVID tuvo un duro impacto en todo el mundo y contemplamos cómo se detenía el tiempo y cómo se detenía la economía. También vimos cómo, gracias a un esfuerzo colectivo, pudimos detener al virus y, luego, cómo se trató de hacer un esfuerzo ante una situación que tuvo un gran coste económico y social, porque no solo se frenó la economía, sino que, en muchos aspectos, se frenaron también nuestras vidas. Sin embargo, para entender el porqué y el para qué de lo que estamos hablando hoy aquí, yo creo que hay que decir que sacamos algún aprendizaje positivo de aquello, y es que un Estado proactivo, que un Estado emprendedor es mucho más útil para enfrentar los retos y peligros que acechan en un siglo incierto como el que transitamos. Es un aprendizaje importante, porque lo que habíamos conocido hasta la fecha del Estado y de la Unión Europea era que, frente a las crisis, solo cabían recortes, solo cabía apretarse el cinturón y solo cabía el sálvese quien pueda. Pero hoy entendemos que el papel facilitador del Estado en materia microeconómica se muestra día a día más necesario para asumir los nuevos retos y los aires de cambio que se nos presentan. Esto es, se trata más de remar juntos que de preguntar qué hay de lo mío. Y muestra de que este paradigma ha cambiado son los fondos europeos que estamos destinando a la reconstrucción de nuestra economía.»
Fragmento 1 de 4 de esta intervención.