Diputado
«Buenos días. Gracias, presidenta. Señor Sánchez, sin rodeos: usted lo sabía y lo tapó. Se lo digo en nombre de todo un país, consiente, por la información que tenemos, de que usted lo sabía, al menos, desde hacía más de tres años. Sí, señor Sánchez, usted cesó al señor Ábalos por lo que le dijeron que pasaba en el ministerio, pero, a la vez, aforó al señor Ábalos por lo que sabía que pasaba en su partido. Aquí, pues, no nos engaña ni engaña a nadie. Su secretario de Organización no le servirá de cortafuegos. Esta trama surge en la cabeza de su partido, está instalada en el corazón de su Gobierno y marca la partida de nacimiento de su carrera política. La caída en desgracia del señor Ábalos no le protege, señor Sánchez, le desnuda. Por eso, simplemente, nos interesa que nos aclare cuál de todas las respuestas que ha prometido el señor Ábalos en las próximas entrevistas teme usted. Muchas gracias. (Aplausos).»