Diputado
«Señorías, la noche del 9 de febrero, Miguel Ángel González y David Pérez fueron ejecutados salvajemente por narcotraficantes, y fueron ejecutados por narcotraficantes porque no contaban con los medios suficientes para hacer frente a la amenaza. El señor Marlaska conocía esta falta de medios, contaba con un informe de su propio ministerio que lo alertaba y sabía de las decenas de solicitudes de medios humanos y materiales de la Comandancia de la Guardia Civil de Cádiz; conocía la falta de medios porque él mismo había desarticulado la OCON Sur, y conocía la falta de medios porque él mismo se había negado a declarar la zona de especial singularidad. Los culpables del asesinato de David y Miguel Ángel fueron los narcotraficantes, pero Marlaska es el responsable político de sus muertes, y nosotros estamos hoy aquí, en esta tribuna, para exigirle a él, y si no al presidente del Gobierno, que se asuman las consecuencias políticas de lo sucedido. Y tan grave como la negligencia de Marlaska a la hora de dotar de medios adecuados a la Guardia Civil fue la respuesta que dio ante esta tragedia: Marlaska prohibió a los guardias civiles asistir a homenajes por sus compañeros asesinados. Ese es el Gobierno de Sánchez, el Gobierno que permite homenajes a terroristas de ETA, pero boicotea los homenajes a los héroes de la Guardia Civil. (Aplausos). ¿Es ese el Gobierno del que ustedes se sienten tan orgullosos? El PSOE se negó a reconocer en el Parlamento Europeo la profesión de guardia civil como una profesión de riesgo, se negó hace apenas unos días. El director de la Guardia Civil, cargo de confianza del propio Marlaska, dijo que los medios eran los necesarios y los perfectamente adecuados apenas una semana después de que esos mismos medios les costasen la vida a esos dos agentes. ¡Qué lamentable, qué vergüenza y qué incomprensible que el ministro Marlaska haya permitido todo esto! Y el ministro fue a continuación al Senado no a rendir cuentas ante los españoles de lo que había sucedido en Barbate, sino a insultar y a faltar al respeto a la hermana de una víctima del terrorismo, a la hermana de Miguel Ángel Blanco. (Aplausos). Ese es el señor Marlaska.»
Fragmento 2 de 4 de esta intervención.