María Jesús Montero CuadradoPSOE
Vicepresidenta Primera del Gobierno y Ministra de Hacienda
«Bloquear los objetivos de estabilidad, créanme, no tiene pies ni cabeza, salvo que el único interés que les dirige sea seguir poniendo palos en las ruedas a este Gobierno, como llevan haciendo más de cinco años, por ejemplo, con la renovación del Consejo General del Poder Judicial, sin importar lo más mínimo el cumplimiento de la Constitución, el buen funcionamiento de las instituciones, el bienestar de los ciudadanos o su propia coherencia interna. Porque si rechazan esta senda que propone el Gobierno, ¿me quieren decir, señorías del Grupo Popular, qué van a hacer en Andalucía, que ha hecho su presupuesto con una décima de objetivo de déficit, que es el que proponemos a votación? ¿Qué van a hacer en Castilla y León, que también acaba de presentar su presupuesto el pasado día 22 con un déficit de una décima, que es la que propone este Gobierno? ¿Encuentran sus señorías alguna lógica a lo que está haciendo el Partido Popular? ¿Cómo se le explica esto a la gente? Además, quiero dejar claro que, aunque se vete, aunque crean que vetando estos objetivos de estabilidad el Gobierno no va a poder aprobar los presupuestos para 2024, se equivocan, porque no imaginan el alcance que podría tener esa hipótesis en otras administraciones -hipótesis que el Gobierno no comparte-, si ustedes consideran que votando en contra de los objetivos de los subsectores no se pueden formular propuestas de presupuesto. ¿Qué pasaría en los ayuntamientos, en comunidades autónomas que sí han formulado propuesta de presupuesto? Según su hipótesis, no podrían hacerlo. ¿Qué ocurriría, señorías? Desde luego, es una hipótesis que no comparte este Gobierno; es evidente que con los objetivos del plan de estabilidad se pueden formular estos proyectos de presupuesto. Pero estaría bien que el Partido Popular explicara, por una vez, las contradicciones en las que incurre al votar en contra de esos intereses, sobre todo, al hacer una hipótesis que no tiene ni pies ni cabeza para sus propios intereses.»
Fragmento 8 de 11 de esta intervención.