Diputada
«De repente, te encuentras con todos estos pacientes que tienen ELA y que te dicen que quieren vivir, que se puede vivir con ELA; que quieren vivir, ser, existir, amar, ser amarrados, emocionarse, llorar, reír con todos sus familiares; que quieren vivir, que tienen derecho a vivir y que tienen derecho a hacerlo dignamente. Hay un tuit que escribió hace tan solo un par de días uno de esos agitadores de conciencias que tiene nuestro país, que es Jordi Sabaté, quien seguro nos está viendo desde su cama, que decía: Cuando me condenaron a una muerte agónica, al darme el diagnóstico de ELA, jamás me pregunté: ¿por qué a mí? Me pregunté: ¿por qué a mí no? Y es que nadie está exento de que le pueda tocar en esta funesta lotería una enfermedad de estas características. ¡Vaya lección de vida que nos dan estos pacientes que luchan por ellos y por los que están por venir! No quiero olvidarme tampoco de todos esos familiares, de esas madres, hijas, hermanos y mujeres que les acompañan y que se convierten, sin tener que serlo, en sus cuidadores, que son su apoyo y sostén, y en muchas ocasiones son esa razón a la que se aferran para querer seguir viviendo.»
Fragmento 2 de 8 de esta intervención.