Diputado
«Gracias, señor presidente. Participo en este debate no solamente como representante de VOX, sino también como usuario entusiasta y cotidiano de bicicleta y como joven preocupado por el medio ambiente. Con estas credenciales cualquiera diría que esta es una PNL hecha a mi medida, pero también soy miembro de una generación a la que se le ha prometido todo menos la seguridad material y el bienestar material del que disfrutaron sus padres. Por tanto, vengo curado de espanto de casa. Señor Rodríguez Palacios, señores del Partido Socialista, comparto las preocupaciones y las motivaciones que hay tras su iniciativa, pero no puedo compartir ni sus fines ni sus efectos prácticos ni tampoco su oportunidad, pues se inserta en una trayectoria ya bien reconocible, que es la que les ha hecho defender los intereses de unos pocos en detrimento de las necesidades de los muchos: subida del IVA de la luz a las familias, bajada del IVA del arte contemporáneo; haciendas propias y condonaciones de deuda para las regiones más ricas y abandono de aquellas que están más necesitadas del abrazo y la solidaridad colectivas. (Aplausos). Lo mismo sucede con la movilidad: fronteras de clase a la entrada de las ciudades para los transportistas y los trabajadores manuales de la periferia y centros de las ciudades convertidos en urbanizaciones privadas para unos pocos. Estigmatización, señalamiento y muchos impuestos para aquellas personas que pasan todo el día en la carretera y no pueden cambiar de coche y subvenciones públicas para el coche eléctrico; coche eléctrico, que, por cierto, con o sin subvención, solamente puede permitirse quien tiene una renta muy elevada. (Aplausos).»
Fragmento 1 de 4 de esta intervención.