Alberto Catalán HiguerasUPN
Diputado
«Muchas gracias, señora presidenta. Señorías, muy buenos días. Hoy, con premeditación y alevosía, asistimos a una de las mayores ignominias a las que se ha sometido al Estado de derecho, a la Constitución y al propio sistema democrático de nuestro país; una villanía que humilla a España y a los españoles, con un Gobierno que es capaz de hacer cualquier cosa por mantenerse en el poder a cualquier precio: la compra de votos y, cómo no, también lo que supone esa compra de votos, la corrupción política. Lo que antes de las elecciones era inadmisible para el Partido Socialista, al día siguiente fue el mejor remedio para la convivencia. Hipocresía en estado puro. Señorías, tenemos que tener muy presente que hoy en día se está humillando a todo un país. Además, se quiere vulnerar y se quiere sacrificar la dignidad de todo un país por las pretensiones personales de una persona. Para el Gobierno hay dos tipos de terrorismo, dos tipos de alta traición, dos tipos de malversación de fondos públicos: lo que realizan sus amigos y lo malo que es lo de los demás. Además, las leyes las están redactando los propios delincuentes para luego, con ellas, borrar sus delitos. Tenemos un Gobierno que permite que se insulte, que se descalifique, que se persiga a jueces y fiscales con total impunidad; un Gobierno en el que toma las decisiones un prófugo de la justicia al que el propio Gobierno, con su presidente a la cabeza, rinde pleitesía y se muestra obediente y sumiso.»
Fragmento 1 de 2 de esta intervención.